Recuerdo que era a mediados de los 90, cuando daba mis
primeros pasos por Internet, que le comentaba yo a VM, que Internet sólo eran
dos cosas, el correo electrónico y los chat; que las páginas web venían a ser
algo así como latas en conserva que contenían algo frío y semimuerto. Pero
desde entonces, hace ya de ello más de 15 años, que las cosas han cambiado
mucho, espectacularmente y para bien.
Si no lo viviste no puedes imaginar el esfuerzo y la rabia contenida.
La velocidad y capacidad de memoria, tanto en memoria RAM como en tarjetas
gráficas y de almacenamiento en los discos duros de los ordenadores, como con
la velocidad de las conexiones y el precio de las mismas de una compañía
telefónica a quien se la tengo jurada desde entonces por abusar de nosotros. Si
lo vivieras ahora alucinarías. Los que tuvieron oportunidad de “sufrirlo” no
querrán ni acordarse de ello. Ha sido increíble lo que se ha prosperado en
estos años, toda una aventura.
Hoy nos encontramos con una tecnología muy perfeccionada y
aceptable, con unos instrumentos que hacen que este mundo de comunicación se
haya incorporado definitivamente a nuestras vidas. Ordenadores velocísimos,
buena memoria RAM, gráficos increíbles, hard más humano (del MSX, mi primero, al
PC y al portátil), conexiones por cable que vuelan y conexiones inalámbricas
increíblemente prácticas.
El mundo de Internet como el de la TV, son dos entornos de
comunicación eminentemente humanos, recientemente incorporados y puestos al
servicio de la comunicación, del ocio y el entretenimiento de las personas. Antes
de ello estaba el cine, la radio, la prensa… y más allá, perdido en “los
albores de la civilización”, el bar del pueblo y el encuentro con los vecinos en
el lavadero. ¡Cómo ha cambiado todo en 100 años! Imagina cómo va a cambiar en
los próximos 100… si puedes.
Decíamos que el mundo de la TV es pasivo porque la
interacción se limita a la selección de la emisora y como máximo a llamar por
teléfono o al correo electrónico; lo del correo ordinario prácticamente ha
desaparecido. El color cambió espectacularmente la TV y nos ofrece cine,
series, entretenimiento, noticias, deportes, cultura (documentales)… pero no
hay interacción. El flujo es en un solo sentido. Aunque ha mejorado mucho
también, ha incorporado últimamente nueva tecnología: alta definición, 3D, sonido
estereofónico, agilidad en los programas en directo o grabados, pantallas
gigantes, conexión a Internet, etc., pero no tiene comparación con el mundo
interactivo de Internet. En este medio la velocidad ha permitido la
incorporación de cine y documentales online, correo electrónico inmediato,
noticias frescas en periódicos digitales, la opinión en el mundo de los blogs,
las Redes Sociales, las traducciones a todos los idiomas, webcams… sólo falta
la incorporación definitiva de la voz sustituyendo en un buen porcentaje al
teclado.
Que el Ser Humano es un animal social, nadie lo pone en
duda, y todas estas tecnologías hacen que “la aldea perdida” en las montañas se
haya convertido en la llamada “aldea global”. Esta debería ser la verdadera
globalización, y no la económica. Esta es la globalización virtual humana.
A través de la geolocalización en este blog, por ejemplo, se puede ver con
increíble sorpresa el origen de nuestras visitas. Menos desde la pobre África
(lamentable) nos llegan visitas de todos los continentes y de los lugares más
recónditos del mundo; se puede acceder desde en medio del océano o en pleno
vuelo, hasta los lugares más altos y recónditos del Planeta gracias a la
sustitución de los repetidores terrestres por los satélites en órbita.
Toda una serie de mundos nuevos al servicio del hombre, su
cultura, comunicación y esparcimiento. La esencia diferencial entre los dos
medios consiste en que, mientras que la TV es pasiva y los ricos que manejan
los hilos del poder se aprovechan de ello para influir creando sus corrientes
de opinión, en Internet, aunque esté empezando a ser controlada con la excusa
de abusos, es libre e interactiva; cada uno, según su inclinación o
idiosincrasia tiene el campo abierto para “navegar” y encontrar “lo suyo” y a
“los suyos”, antes estábamos solos cosa que les venía muy bien a los poderes
para mantenernos en la ignorancia. Todo lo más que pueden hacer ahora es
vigilar y obtener información, pero no pueden actuar. Yo alucino cuando veo la
sensibilidad en las Redes Sociales, cómo aparece el espíritu crítico, cómo se
pueden expresar voluntades y opiniones sin demasiado miedo; vemos cómo no
estamos solos, cómo hay mucha gente que piensa como nosotros, más de la que
imaginamos, y todo esto, antes, sin comunicación era imposible y por lo tanto
éramos más fácilmente manipulados. Es algo que a los poderes se les escapa de
las manos y no les hace ninguna gracia que exista ese caldo de cultivo de
independencias sin que puedan hacer otra cosa que amenazar con la vigilancia,
lo que supone una cierta autocensura por parte nuestra.
Todo el conocimiento está “metido” en Internet. Es muy fácil
de decir, pero cuando antes debías desplazarte a la biblioteca de cualquier
ciudad cercana, ahora puedes acceder a cualquier conocimiento, evento, expresión,
obra humana o país… y todo ello gratis y sin levantarte de la silla de tu
habitación. Cuanto menos, increíble.
Deberíamos aprovechar la tecnología para bien y para crecer
como personas. Por esto, más de uno se habrá echado a temblar… puede perder sus
privilegios.
Juan-Lorenzo
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